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miércoles, 31 de marzo de 2010

DEMASIADO DURO PARA MORIR – PARTE 2 (experiencia personal con el pasado terremoto en Chile)

Bruno Sandoval, un joven artesano, fue inmortalizado con la bandera chilena rasgada y llena de barro, parado en medio de la destrucción total: árboles caídos y techos arrastrados por lo que fue el tsunami en Pelluhue en la Región del Maule. La imagen dio la vuelta al mundo, siendo destacada tanto en medios como The New York Times y El País de España. Ahora Bruno, es más conocido como “El hombre de la bandera”.




SÁBADO 27 DE FEBRERO (Continuación).


Y la cosa parecía no tener fin, cada vez más fuerte, cada vez más implacable.

Mi pieza se movía furiosamente de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. Y en medio de la oscuridad, escuchaba como las cosas de mis estanterías seguían cayendo al suelo de manera masiva, produciendo unos ruidos infernales de destrozos.

Recuerdo que en medio del terremoto, tuve una reacción que obviamente no fue de las mejores y que consistió en cubrir el acuario de mi pieza utilizando mi cuerpo como escudo. De esa manera evitaba que alguno de los objetos que caían de las estanterías, pudiese quebrar el acuario y esparcir los 70 litros de agua por mi habitación, junto a los peces, ranas y tortugas.

Por suerte lo conseguí y al utilizar mi cuerpo como barrera de contención, recibí toda clase de objetos en mi espalda, pero a pesar de ello, apenas termine con algún rasguño. La suerte seguía de mi lado.

Escuchaba los alaridos de mis padres en ese instante, mientras buscaban un lugar seguro. También oía los gritos de mi hermano, quien les llamaba para que salieran al patio donde estarían seguros de un posible derrumbe. Y por supuesto, también se escuchaba un griterío histérico colectivo en toda mi vecindad, de personas que obviamente se habían levantado de sus mullidas camas producto del fuerte terremoto.

Después de eso, el movimiento cesó lentamente y me paseé mareado por mi pieza. Me alumbraba con la luz del celular, mientras buscaba fósforos y una vela. Eran las 3:37am y todo había acabado.

Cuando conseguí encender la vela, mis padres ya estaban con otra encendida y me preguntaban gritando si acaso me encontraba bien. Gracias a Dios, todos en casa nos encontrábamos bien físicamente y lo que perdimos fue muy poco, algunos objetos rotos que no tenían mucho valor.

Luego quisimos llamar a nuestros parientes para saber de ellos, pero todas las líneas telefónicas estaban muertas. Intentamos con nuestros celulares, pero ninguno funcionaba.

Sin luz no podíamos encender la TV para ver algún extra de noticias, y por medio de una radio a pilas, nos pusimos al tanto de la situación. Lo que habíamos presenciado era un enorme terremoto, similar al vivido en Valdivia en 1960 y cuya magnitud aún estaba por confirmarse.

Pronto al programa radial llamaba gente de todo Santiago, contando sus problemas. A muchas personas se les había derrumbado la casa, departamentos carísimos, que se habían entregado apenas cinco años atrás, se derrumbaron por completo.

Varios postes de luz cayeron, muchos tendidos eléctricos se rompieron dejando a medio Santiago sin luz, lo que produjo varios accidentes automovilísticos, debido a los cientos de semáforos apagados. En varios sectores se rompieron cañerías que inundaban diversas avenidas y calles. El caos era total.

Portadas de los diarios chilenos LA CUARTA y LA TERCERA, en sus ediciones del día 28 de febrero. Es comprensible que no pudieron publicar nada referente al terremoto el mismo día 27 puesto que las ediciones de dicho día, ya habían sido impresas a la hora de la catástrofe.


Luego nos enteramos gracias a la información de la radio que a las 3:44am, diez minutos después del terremoto, EE.UU. mandó a Chile un alerta de tsunami. La información fue DIRECTAMENTE a los militares chilenos en este caso, es decir, a la Armada de Chile. ¿POR QUÉ EE.UU. NO AVISO DIRECTAMENTE A LAS AUTORIDADES PUBLICAS O A LA PRESIDENTA? Más de alguno puede pensar en una posible conspiración, pero quedémonos con la versión de que al menos USA actuó de buena fe y realizó a tiempo, un aviso de alerta a la armada chilena.

A las 3:55am la Armada comunica a la ONEMI que existe la alerta de Tsunami. A las 4:07am un fax de la Armada informa que se dan las condiciones para un posible tsunami. Y a las 5:15am la propia presidenta Bachelet habla con el jefe del servicio Hidrográfico de la Armada, quien le informa: “El epicentro fue en tierra, por lo tanto no debería haber un tsunami”. Y debido a lo último, no se dio ningún tipo de alerta a la población. Irónicamente a esa misma hora, las primeras olas gigantes estaban azotando las costas de Chile.

Varias poblaciones costeras del centro y sur del país fueron impactadas tras el terremoto por un maremoto que destruyó miles de viviendas, infraestructura eléctrica y de vialidad, embarcaciones, automóviles y dejó un número indeterminado de muertos. Si se hubiera avisado a toda esa gente la alerta de tsunami en el momento indicado, habrían podido evacuar la costa y se habrían salvado cientos de vidas.

Pronto en casi todo Santiago fueron cortados los suministros básicos. En algunos sectores fue el agua potable, en otros la luz y en otros el gas. Ciertos sectores inclusive, sufrieron el corte de los tres suministros.

Debido a los cortes de energía, se suspende el Metro de Santiago, obligando a los usuarios a usar microbuses, los cuales se quedan totalmente copados de pasajeros, al ser evidentemente insuficientes para toda la gente que viaja sus trabajos.

Alrededor de las 10:00am nos enteramos que el terremoto había sido 8.8 grados Richter y que el epicentro se había producido en las regiones del Maule y Bíobío, un estado de emergencia fue declarado en dichas regiones.

Después nos enteramos que la catástrofe en Santiago, no era ni la mitad de lo que había sucedido en el sur de Chile, los hechos son dignos del Apocalipsis de San Juan. El terremoto destruyó poblaciones enteras, cientos de empresas que daban trabajo a miles de personas, se convirtieron en ruinas. Casi el 80% de la población no tenía luz ni agua.

Una cárcel quedó destruida en Chillan y casi mil presos escaparon de la misma y se distribuyeron por la ciudad, asaltando hogares para saquearlos. Las fuerzas de la ley se hicieron insuficientes en esa ciudad.

En distintas partes del país se producen tsunamis con olas enormes, que permiten al mar arrasar hasta tres kilómetros de ciudades. Barcos en medio de plazas, casas habitadas que son arrastradas por el mar, niños clamando ayuda sobre tejados antes de ser tragados por la furia del mar. Fotografías en el periódico que cortan la respiración. Cada vez más carreteras y puentes cortados, cada vez más muertos, cada vez más desgracias.

Pronto se producen las replicas del terremoto, que fluctúan entre los 5 y 6 grados Richter que causan más y más daños en el sur. La noticia recorre el mundo y varios países ofrecen su ayuda, sin embargo y para desgracia de millones, en una actitud arrogante e incomprensible, la presidenta Bachelet dice: “No muchas gracias, el asunto no es tan grave y antes de recibir ayuda, se realizará un estudio de las zonas afectadas”.

Me pregunto: ¿Qué entenderá la señora Bachelet por grave? Es obvio que como pronto ella terminará su mandato, quiere restarle importancia al asunto y no admitir que debió solicitar apoyo mundial en su gobierno.

ARRIBA: Los daños del terremoto, con todo lujo de detalles, aparecidos en el periódico LA TERCERA el 28 de febrero.

ABAJO: Un muy buen artículo escrito por Sebastián Foncea para LA CUARTA, también el 28 de febrero, cuyo título nos hace reflexionar y darnos cuenta que efectivamente no somos nada.

Si desean ver cualquiera de las dos páginas en grande, sólo pinchen en la imagen deseada.


DOMINGO 28 DE FEBRERO.

Otro día entero con replicas, otro día con los celulares sin funcionar (al menos funcionan los teléfonos de red fija) y otro día sin luz. Al menos en nuestro hogar tenemos agua.

Lamentablemente, comienza otra pesadilla.

Varios dueños de supermercados que habían sido destruidos por el terremoto, en un acto de buena voluntad, realizan un aviso a los pobladores que regalarán 5 kilos de harina por familia, junto a una ración de manteca para que puedan hacer pan, más un bidón con agua potable.

La buena voluntad de dichas personas, fue aprovechada para realizar saqueos por parte de la población. Supermercados que eran custodiados por una docena de carabineros, fueron atacados por un millar de personas que robaban la harina por sacos. Pero también se llevaban cocinas, equipos musicales y todo tipo de artefactos que resultaban inútiles debido a la falta de luz. Una serie de asquerosos y viles saqueos se producen en las zonas afectadas.

Los supermercados fueron prácticamente dejados sin nada. Las personas no parecían seres humanos, sino animales hambrientos robando comida. Mucha gente sin tener necesidad de hacerlo, robaban ropa con marcas de prestigio, costosos refrigeradores y hasta lujosos televisores plasma. Lo peor de nosotros fue visto por todo el mundo.

Se envían las fuerzas armadas a las zonas afectadas para ayudar a la policía en sofocar los brotes de saqueos. Se declaran toques de queda en las regiones del Maule y Bíobío, con el fin de ayudar en el control de la situación.

Pero los saqueos no solamente afectan el sur de nuestro país, sino también los hay en Santiago. En el siguiente video pueden comprobarlo por ustedes mismos:


En el video que les presento a continuación, podemos ver un trozo del noticiario MEGA NOTICIAS, donde muestran como los ojos del mundo están fijos en Chile:

LUNES 1 DE MARZO.


La pesadilla sigue. Miles de hogares continúan sin luz y agua, miles de comercios cerrados para evitar los saqueos. El número de personas muertas supera ya los 700.

Hay nuevas replicas que sacuden el sur de Chile, nuevas catástrofes, más y más saqueos. La gente no roba para solamente comer, sino para lucrar con las cosas. Todo es un caos total.

El gobierno pide disculpas y solicita formalmente la ayuda internacional para los esfuerzos de socorro tras el terremoto. Más de 10.000 tropas chilenas han sido desplegadas en la zona afectada. Chile ha solicitado a Canadá que le proporcione un hospital de campo quirúrgico, generadores y equipos de telecomunicaciones. También solicita a Suiza proporcionar suministros de primeros auxilios, los expertos en ingeniería civil, y los equipos de rescate.

De inmediato la Unión Europea anuncia cuatro millones de dólares en ayudas para Chile. China anuncia un millón de dólares en ayuda. Argentina y Brasil anuncian que desplegaran un hospital de campaña, con equipo médico y móvil. Y varios otros países ofrecen su valiosa ayuda.

Mario Kreutzberger alias Don Francisco, organiza en tiempo record una teletón solidaria, al igual como una que se hizo para el terremoto de 1985 y que se llamará de la misma manera que la de ese entonces, es decir: “CHILE AYUDA A CHILE”.

La idea es reunir dinero y también alimentos no perecibles para las personas necesitadas. El dinero será destinado para construirles una casa básica a todas las familias que quedaron con sus hogares destruidos.

Todo Chile se tomará de la mano y unirá fuerzas para sobrepasar el duro momento. El evento empezará el viernes 5 de marzo a las 22:00 horas y finalizará el sábado 6 a las 24:00 horas. El evento se transmitirá por todos los canales de televisión del país.

Dos importantes bancos chilenos se unen y crean una cuenta única para depositar las donaciones. Dicha cuenta tiene como número la fecha del terremoto, es decir, 2702.

Poco antes de que finalice el día, se reanuda el servicio eléctrico en la población donde vivo y lo primero que hacemos en casa, es encender el televisor para ver las noticias. Los resultados son nefastos, luego de ver tanta destrucción, muerte y vandalismo, todos en casa terminamos con dolor de cabeza y un poco de depresión. Ver nuestro país en un estado deplorable nos afecta profundamente, a tal punto que mi padre comenta: “Ojala nunca hubiera vuelto la luz, para no ver esas imágenes en la televisión”.

De hecho, mucha gente se pregunta, si acaso tanto sufrimiento significa el fin del mundo.
Portadas de las ediciones del diario la cuarta para los días 1 y 2 de marzo respectivamente.


MARTES 2 DE MARZO.

El gobierno admite que las fuerzas tanto policiales como armadas que hay en las zonas de mayor catástrofe han sido insuficientes para detener todos los saqueos que se han estado produciendo y envía un nuevo contingente de siete mil efectivos militares con armamento de guerra, tanquetas y carros Mowag. También se siguen realizando toques de queda en las ciudades más afectadas.

Gracias a esto, de inmediato disminuyen los saqueos y disturbios. Hay cientos de detenidos por hurto y desordenes y lentamente se comienzan a regularizar los servicios de luz, agua y gas.

En las noticias avisan que 79 sobrevivientes y 7 cuerpos fueron recuperados de un edificio de 8 pisos que se derrumbó en Concepción. Agradezco a Dios que Leofumopio, mi compañero de Bolsi & Pulp quien vive ahí junto a su familia, no sufrió daños mayores.

Cada vez me digo que he tenido mucha suerte, porque si me hubiera quedado un par de días más en el sur, habría vivido toda esa pesadilla en carne propia y como las carreteras se cortaron y la venta de pasajes se suspendió, tendríamos que habernos quedado al menos unos cinco días en la cabaña junto a mi primo, siempre y cuando la misma hubiera resistido el terremoto. Por otro lado, las provisiones habrían sido insuficientes para tantos días. Gracias a Dios, volvimos el jueves 26 de febrero, dos días antes de la catástrofe.

Pronto nos damos cuenta, que Chile ha sido noticia mundial y que en todos los países hablan de nosotros. Acá les entrego un video que es una muestra de ello:


También les quiero entregar otro video sobre Bruno Sandoval, “El hombre de la bandera”. Si no lo conoces, conócelo ahora:

Lamentablemente producto de los saqueos que se han realizado en el sur, muchas pandillas de Santiago se organizan para atacar poblaciones enteras durante las noches.

Inclusive donde vivo, también una veintena de vándalos intentaron robar en algunas casas. Pero todos los vecinos salimos a la calle con palos y fierros, lo que produjo la retirada inmediata de los individuos.

Varios locales comerciales del centro de Santiago también han sido saqueados durante el día, por bandas organizadas. Sin embargo por radio y televisión el gobierno desmiente una y otra vez dichos hechos en la capital, alegando que todo es falso y que se trata de una sicosis colectiva que tiene la gente.

¡La hipocresía de esos políticos, me producen verdaderas nauseas!


CONTINUARÁ…

martes, 30 de marzo de 2010

ENEMIGOS OCULTOS





Publicada en octubre de 1979, con el nº 479 de LCDE, ENEMIGOS OCULTOS es una de las novelas de a duro de Thorkent que más me gustaron en su momento.

Nos encontramos en el planeta Ra, un mundo tipo Tierra habitado por una comunidad de colonos humanos. Los habitantes de este mundo son, en realidad, colonizadores forzosos. Su destino original era otro planeta situado a enorme distancia de éste, pero cien años atrás, la nave en que viajaban sufrió un accidente y se vio arrastrada hasta este mundo apartado de las rutas estelares conocidas. Los colonos consiguieron hacer aterrizar su nave sin que sufriera apenas desperfectos, con lo que no se perdió ni una sola vida. Pero se encontraron convertidos en verdaderos náufragos espaciales, abandonados a su suerte en un planeta desconocido. Dentro de su desgracia, la fortuna, en cierto modo, les había sonreído. Habían caído en un planeta dotado de gravedad y atmósfera similares a las de la vieja madre Tierra y con abundancia de agua y vegetación. Con el equipo que transportaban en la nave pronto lograron establecerse con un mínimo de comodidad. Ra, nombre con el que bautizaron a su nueva y forzosa patria, era un mundo bastante acogedor y la colonia fue prosperando poco a poco. El mayor problema con el que se encontraron los raianos fue la escasez de metales, que parecían no existir en el planeta. Debido a ello, tuvieron que recurrir a los metales de los que estaba construida la nave, aprovechando hasta el último miligramo de ellos.

Los raianos viven felices y sin problemas, pero no han perdido la esperanza de ser localizados un día por alguna nave de la Federación Terrestre. Mientras llega ese día, ansiado por todos, continúan trabajando incansablemente para colonizar el planeta.

Uno de los habitantes de la colonia no es descendiente de los pasajeros de la nave espacial accidentada. Se trata de un muchacho llamado Redon, que llegó al planeta diez años atrás, en una nave que, según sus propias palabras, acabó precipitándose en el fondo de un profundo lago, logrando salvarse él casi de milagro. Redon fue aceptado en la comunidad con ciertas reservas al principio, reservas que desaparecieron casi por completo cuando el muchacho demostró sus habilidades tecnológicas, ayudando a los colonos a reparar sus anticuados sistemas de comunicaciones. Esos sistemas no sirven para comunicarse con planetas habitados, pues éstos se hallan a tan enorme distancia que se tardarían décadas, o tal vez siglos, en establecer contacto con ellos y recibir una respuesta. Pero pueden emplearse para tratar de detectar alguna nave que navegue por las proximidades de Ra, siempre y cuando esa hipotética nave no se halle a una distancia superior a los mil millones de kilómetros y el equipo de los colonos la cubra con su cono de rastreo. Los raianos saben que las posibilidades de que una nave federal se aventure por esa inexplorada zona del espacio son mínimas, pero no pierden la esperanza.

Y un día, se produce el milagro. Una nave estelar entra en contacto con las autoridades coloniales, avisando de su inminente arribada. Toda la colonia recibe la noticia con alegría y gran expectación. Tras un siglo de trabajo y esfuerzo, los colonos consideran Ra como su hogar, y por tanto no desean abandonarlo. Pero ansían poder mantener relaciones comerciales con otros planetas habitados, lo que sin duda redundaría en un mayor progreso de la colonia. Por eso la llegada de la nave de la Tierra es celebrada por todos. Por todos, menos por Redon. El misterioso muchacho tiene la costumbre de desaparecer de la circulación durante unos cuantos días, perdiéndose en los bosques, para meditar o algo así. Los colonos, acostumbrados ya a la peculiar forma de ser de Redon, no encontraron extraño que éste se esfumara apenas unos días antes de la llegada de la nave federal. Están lejos de sospechar que, esta vez, la marcha de Redon está íntimamente relacionada con la arribada de la nave espacial. Porque el muchacho sabe quiénes son realmente los tripulantes de ese navío y lo que pretenden de los raianos.

ENEMIGOS OCULTOS, como su título índica, aborda uno de los temas más recurrentes de la CF, el de los invasores alienígenas que se presentan bajo un falso aspecto humano para ganarse la confianza de los invadidos y así poder llevar a cabo sus siniestros propósitos. Pero no importa lo tópica que, en principio, pueda parecer la historia que se relata. Como siempre, Torres Quesada consigue que la novela funcione a las mil maravillas, manteniendo el interés del lector hasta la última página. El protagonismo de la aventura recae, naturalmente, en el extraño Redon, un muchacho que dice proceder del planeta Malada y que demuestra poseer unos poderes muy especiales, con los que puede incluso sugestionar a la gente, haciéndole ver cosas que no existen. El mejor amigo de Redon, casi podría decirse que el único, es el anciano Juan, posiblemente el único miembro de la comunidad que se ha percatado de sus peculiares habilidades. Como es natural, también hay una hermosa muchacha enamorada de ese chico del planeta Malada, que no ha envejecido nada en diez años y que es más raro que un perro verde. Brenda, que tal es su nombre, bebe los vientos por Redon, pero éste parece ser inmune a su innegable encanto femenino. Y para completar el triángulo amoroso, que tan buenos resultados da en cualquier novela, tenemos al tercero en discordia, el pobre Joshua, que aunque admira y respeta a Redon, no puede evitar tenerle un poquito de inquina, ya que ama a Brenda pero ésta sólo tiene ojos para el maladiano.

Los alienígenas, por su parte, responden a la perfección al tipo de extraterrestre popularizado por la literatura pulp y las películas de Serie B de los años cincuenta. Tras su apariencia humana se ocultan unos bichejos repugnantes, masas informes de carne viscosa y rojiza, con unos ojos blancos como la nieve en los extremos de unas antenas que salen de sus cabezas. Poseen la capacidad de alterar su estructura molecular para adquirir la apariencia física exterior de otra forma de vida, de un modo parecido, supongo, a como lo hacía la inolvidable Maya de ESPACIO 1999. Estos seres se autodenominan Yials. En cuanto a Redon, pertenece a la raza Kohco, una rama de la especie humana cientos de miles de años más evolucionada, en todos los aspectos, que la terrestre. Ambas especies son enemigas mortales desde muchos siglos atrás.

Aunque la novela es independiente de la Saga de El Orden Estelar, creo que puede integrarse perfectamente en el mismo universo futurista. Aquí se menciona una Federación Terrestre, que podría muy bien ser la predecesora del Gran Imperio, por lo que la acción de la novela se situaría en la época en que la humanidad terrícola comenzó a expandirse por la galaxia. Sería interesante conocer la opinión del autor sobre esta idea que apunto.

ENEMIGOS OCULTOS. Novela de a duro de uno de los grandes de la CF española. Si podéis encontrarla, leedla. Disfrutareis de unas horas de sano entretenimiento, de la mano de uno de los escritores que ha dado carta de naturaleza a la CF nacional.


TÍTULO: ENEMIGOS OCULTOS
AUTOR: A. THORKENT (Ángel Torres Quesada).
COLECCIÓN: LA CONQUISTA DEL ESPACIO (Nº 479)

CUBIERTA: JORGE SAMPERE
EDITORIAL: BRUGUERA
AÑO DE PUBLICACIÓN: 1979.
PÁGINAS: 96.

sábado, 27 de marzo de 2010

EL JUICIO DE HELEN CROSS






Esta novela, publicada por vez primera en 1974 y reeditada en 1985, en la colección Bisonte Serie Azul de Bruguera, se centra, como su título indica, en el proceso judicial que se sigue contra Helen Cross, valerosa mujer propietaria de un rancho en la ciudad fronteriza de Haynes. Helen está acusada de asesinar a Silas Caffrey, a quien debía cierta suma de dinero, y que pretendía quedarse con la propiedad de la mujer para saldar la deuda. Los testigos presenciales afirman que la señora Cross disparó su rifle contra Caffrey sin mediar provocación, cuando éste se disponía a sacar del bolsillo interior de su chaleco un documento legal que quería mostrarle. El sheriff de la localidad no tiene otro remedio que arrestar a Helen Cross. Se da la circunstancia de que el de la estrella, Neil Murdock, es hijo adoptivo de la mujer, ya que ésta lo recogió y educó cuando sus padres murieron a manos de los indios. A Neil le parte el corazón tener que encarcelar a la mujer que lo crío como a un hijo, pero como sheriff debe cumplir con su deber, por penoso que le resulte. Además, la propia Helen admite que abatió a Caffrey, y que eso la convierte en una asesina, pero insiste también en que lo hizo en defensa propia, ya que creyó que Caffrey iba a sacar un revólver.


Al pobre Neil le ha caído encima una buena papeleta. La primera persona que le reprocha su actitud es Lila Colmes, dueña de la principal cantina de la ciudad, amiga de Helen y secretamente enamorada del de la placa. A Neil también le preocupa la reacción de sus hermanos, que se han ausentado del pueblo para vender el poco ganado que tenían, y así tratar de hacer frente a las deudas contraídas. Los hermanos Cross, Barney, Clem, Duke y Ned no van a encajar muy bien eso de que su hermano de adopción tenga a su madre entre rejas. Por no mencionar a su hermana Sally, mujer de armas tomar, al igual que Helen, y tan enérgica, independiente y testaruda como ella. Pero la principal preocupación del joven es descubrir la verdad. Porque, por muy claras que parezcan estar las pruebas en su contra, él sabe que su madre no es una asesina, y que si disparó contra Caffrey fue por un motivo justificado.


El sheriff inicia sus investigaciones, averiguando que Silas Caffrey, a decir de quienes le conocían bien, siempre llevaba un pequeño revólver del 38 en una funda sobaquera. Sin embargo, los testigos, todos personas afines al difunto, aseguraban que iba desarmado esa mañana. Aparte de esto, Neil ha detectado otras contradicciones en las declaraciones de esos testigos, lo que le induce a indagar con más ahínco en esa dirección. Y hay otro detalle curioso en el asunto. Caffrey parecía realmente obsesionado por hacerse con la propiedad del rancho Cross, una hacienda no muy próspera, a pesar de los titánicos esfuerzos de Helen y sus retoños por sacarla adelante. ¿Por qué un tipo como ese mostraba tanto interés por adueñarse de un rancho de tan escaso valor? Poco a poco, las pistas que va descubriendo le conducen hacia Stilaw, siniestro socio de Caffrey, que acaba de convertirse en el dueño absoluto del negocio que tenían en común. Stilaw también demuestra interés por el Cross Ranch, y esto acaba de convencer a Neil de que su madre es víctima de una conspiración. Por si fuera poco, apenas inicia sus investigaciones, el sheriff es blanco de una serie de atentados contra su vida. Con la ayuda de Lila Colmes, de sus hermanos y hermana, que acaban de llegar a Haynes, y de algunos vecinos que aprecian sinceramente a Helen Cross, Neil Murdock conseguirá al fin descubrir la verdad, exonerando a su madre de toda culpa.


Jugando lo justo con los tópicos, Luis García Lecha nos ofrece en EL JUICIO DE HELEN CROSS uno de sus westerns más logrados. Una novela del Oeste clásica, sin truculencias ni exageraciones, caracterizada, como todas las del autor, por la sobriedad descriptiva y la claridad expositiva de sus escenas de acción. Una obra que todo aficionado al género debería leer.

domingo, 14 de marzo de 2010

EL TEMPLO DE SATÁN


Éste artículo lo dedico con cariño para Lele.


RESUMEN: Albert Law y Wolf Gray son dos integrantes de la banda de Armand Blunt, un sujeto dedicado a la falsificación de dólares. Ahora Armand está preparando el negocio de su vida, un cargamento con mil millones de dólares falsificados que desea distribuir por Europa.

Para ello, Albert y Wolf se dirigen a un islote que ha sido elegido como el punto de encuentro, donde Armand y el resto de su banda, llegarán dentro de un par de días en una lancha con el dinero falso.

En el islote hay un pequeño castillo, misterioso y tétrico, que es evitado por los pueblerinos, pues según ellos, está embrujado. Por lo mismo, Armand con su banda, han creído que es el sitio ideal para juntarse, ya que así nadie los molestará.

Apenas llegan al lugar, Albert y Wolf se sorprenden, puesto que a pocos metros del castillo hay un lúgubre y extenso cementerio. Las sepulturas datan alrededor del mil setecientos.

La primera noche es una pesadilla para ellos, escuchan ruidos, ven fantasmas y se arrepienten de haber de haber llegado a ese lugar. A la mañana siguiente, una joven llega al castillo solicitando ayuda. Les explica que el motor de su lancha se paró y no hubo manera de que arrancase de nuevo.

Wolf y Gray se extrañan, pero la hacen pasar para que se seque en la chimenea. Wolf accede a darle un vistazo a la lancha, puesto que es mecánico.

Sin embargo, a los pocos minutos Wolf vuelve furioso diciendo que la lancha estaba bien y que la avería del motor había sido intencional, por lo tanto la chica sólo quería presentarse a espiar. Gray le da un par de bofetadas y le pregunta quien la envió a espiarlos.

Puesto que la muchacha insiste en que no sabe de que le hablan y que en verdad su lancha se averió, Gray la amenaza con que la violará y le arrancará la verdad. La joven se espanta ante la idea de ser violada y tomando rápidamente un atizador de la chimenea, golpea a Gray en un costado de su cabeza, dejando un orificio por el cual salta un chorro de sangre y acto seguido, la chica huye del castillo.

Wolf corre tras ella, pero la chica es muy veloz y rápidamente se aleja por el cementerio, entre las lápidas. Ciego de cólera, Wolf empuña su pistola y dispara dos veces.

La silueta de la muchacha se detiene en seco y se derrumba. Jadeando, Wolf llega hasta la chica y comprueba que la ha matado. También observa la lapida en la cual se encuentra el cuerpo de la joven, la semiborrada inscripción dice: “Zirkayan, no muerto… Mil setecientos…”.

Lo que ignora Wolf, es que el tal Zirkayan pertenecía a una secta satánica que ofrecía sacrificios en sus ceremonias negras, que el castillo donde se encuentran, era un templo para adorar a Satán, y que sólo la sangre de una victima podría revivir el cadáver del misterioso Zirkayan.

Poco después de que Wolf vuelve al castillo para atender a su compañero herido, Zirkayan vuelve a la vida y revive el cadáver de la desdichada muchacha. A Wolf y su compañero les espera una escalofriante y sangrienta sorpresa.

Al día siguiente, llega Armand Blunt acompañado con el resto de su banda y el cargamento de billetes falsos. Se encontrará con un pequeño ejército de zombies, que le darán una calurosa bienvenida en cuanto lleguen al castillo, que en otros tiempos fue el templo de Satán.
PORTADA: EDICIONES B, JUNIO DE 1991
SELECCIÓN TERROR (Nº 18)


COMENTARIO: Otra excelente y terrorífica novela del maestro Burton Hare. En mi humilde opinión, su mejor novela en el género del Terror.

Una novela que cumple 100% con su cometido de asustar al lector, con elementos interesantes, como un castillo lúgubre y macabros acontecimientos que suceden en el mismo.

Debido a el título “El templo de Satán”, más de alguno puede pensar que se trata de una secuela de otra excelente novela del mismo autor llamada “En nombre de Satán”, y que aparece en la misma colección. Sin embargo, se trata solamente de un alcance de títulos y ambas novelas, no tienen nada que ver entre si.

¡PÓRTENSE BIEN Y NO REALICEN NINGÚN TIPO DE SACRIFICIOS!



ÉSTE ES EL FINAL: El templo de Satán, fue una de las reseñas que estaba designada para nuestro pasado ESPECIAL TERROR, pero por falta de tiempo no se pudo entregar.

Pero acá está y así no se quedaron con las ganas.


TÍTULO: EL TEMPLO DE SATÁN
AUTOR: BURTON HARE
COLECCIÓN: SELECCIÓN TERROR (Nº 522)
PORTADA: MIGUEL GARCÍA
EDITORIAL: BRUGUERA
EDICIÓN: 1983

jueves, 4 de marzo de 2010

DEMASIADO DURO PARA MORIR – PARTE 1 (experiencia personal con el pasado terremoto en Chile)





Bolsi & Pulp pronto cumplirá tres años de vida y mucha gente aún ignora que se trata de un blog chileno.

Quizás en muchas partes del mundo no lo sepan, pero Chile es un país demasiado duro para morir. A lo largo de sus 200 años de independencia, Chile ha sido golpeado con incontables catástrofes naturales, infinidad de problemas políticos, económicos y sociales. Una y otra vez hemos caído, pero como todos sabemos muy bien, lo que no te mata te hace más fuerte, así que una y otra vez nos hemos puesto de pie, demostrando con ello, que somos un país demasiado duro para morir.

Pues bien, hace pocos días una horrible catástrofe ocurrió en mi país.

Con todo respeto a los seguidores del blog, les quiero contar mi experiencia personal con el terremoto de 8.8 grados en la escala Richter, que ocurrió durante la madrugada del sábado 27 de febrero del presente año 2010 en el último país del mundo.

Chile es uno de los países más sísmicos del planeta. Cada un promedio de 10 años ocurre un terremoto. De hecho tenemos el record mundial con el terremoto más grande de la historia, ocurrido en Valdivia en el año 1960 con 9.5 grados Richter, aunque algunos sismólogos aún dicen que fue de 9.8 grados. Dicho terremoto alcanzó una duración de diez minutos, produjo un enorme maremoto y tres tsunamis que hundieron la casi totalidad de Valdivia y arrastró embarcaciones completas al centro de la ciudad.


Valdivia después de su terremoto en 1960.


Recuerdo el terremoto de Santiago en el verano de 1985. Nunca lo olvidaré, yo tenía siete años y jamás antes había presenciado ni tan siquiera un temblor. Me encontraba jugando en la plaza con mi hermano menor y cuando empezó el terremoto, mi hermano y yo pensábamos que un camión grande pasaba en ese momento por la calle cercana y a causa de éste se movía el piso y escuchábamos tanto ruido.

No transcurrió ni un minuto cuando mi padre llegó corriendo a la plaza muy asustado y nos tomó a cada uno con una mano suya, mientras decía: “persígnense mijitos, que esto es un terremoto”. Camino a casa, vimos como un árbol de mediano tamaño y un poste de luz caían al suelo.

Al llegar a casa, ya todo había terminado. Por suerte nuestra vivienda, era una sólida construcción que no sufrió daño alguno. Aquel terremoto no alcanzó a durar dos minutos y fue de 7.8 grados Richter, aunque algunos recientes estudios hablan de 8.0 grados.


Santiago después del terremoto en 1985.


A lo largo de mi vida presencié varios temblores y otros pocos terremotos como el de Iquique en 1987 con 7.3 grados Richter, el de Antofagasta en 1995 con 8.0 grados, el de Punitaqui en 1997 con 6.8 grados o el de Tarapacá del 2005 con 7.8 grados. Todos fuertes, pero con pocas consecuencias graves y muy pocas victimas humanas. Además, todos bordeaban el minuto de duración.

Pero lo que viví el sábado 27 de febrero, supera todo lo que yo había antes visto.

Mientras escribo estas líneas, se me viene a la memoria unas sabias palabras que hace años me dijo un anciano: “Prepárate cada vez que tengas una gran alegría, porque la vida después de una enorme felicidad, nos golpea con un enorme dolor”. Y al parecer el tiempo le ha dado la razón a las palabras del anciano.

A principios de febrero me encontraba extenuado con mis trabajos, tanto en el de mis blogs (Bolsi & Pulp y Odiseo Rock) como en mi trabajo diario habitual. Y las vacaciones a mediados de ese mes, fueron una bendición para descansar y relajarme.

A los pocos días, viajé con un primo al sur de Chile. Nos instalamos en la precordillera de linares, en una cómoda cabaña en medio de un hermoso valle tranquilo, solitario y rodeado de cerros. Teníamos cerca un río y a una hora y fracción de caminata, llegábamos a unas espectaculares cascadas. Respirábamos aire puro, estábamos desconectados de la civilización y teníamos mucha paz y tranquilidad.

Así transcurrieron ocho hermosos días, donde disfrutamos a solas de la naturaleza. Nos habríamos quedado más tiempo, pero teníamos asuntos pendientes que tratar en Santiago y volvimos el jueves 25 de febrero en la tarde.

En un hermoso valle, rodeados de cerros, mi primo y yo disfrutábamos de la naturaleza del sur de Chile en nuestras vacaciones.


A hora y fracción de caminata, llegábamos desde nuestra cabaña a unas hermosas cascadas, dignas de un jardín del edén.


Una vez en Santiago y aprovechando que aún me quedaban algunos días de vacaciones, decidí que todos los días me acostaría tarde por las noches trabajando en el computador y que también me levantaría tarde.

El viernes 26 de febrero durante la noche, trabajaba en una reseña para Bolsi & Pulp. Cuando eran poco más de las 3:15am del sábado 27 el sueño comenzó a cerrar mis ojos.

Pensé que ya era hora de dormir, apague el computador, ordene mis cosas y bebí un vaso de soda antes de ir a la cama.

Cuando recién me estaba acostando, comenzó a oírse un ruido muy curioso. Por un momento me pareció que se trataba de un taladro. Encendí la luz y mi reloj marcaba las 3:30am con algunos segundos.

¿Era posible que a esa hora algún vecino estuviera realizando trabajos con taladro en su casa? Eso era casi imposible. Luego me di cuenta, que el sonido no venía de la casa de ningún vecino… ¡Venía del suelo! ¡Venía de la tierra!

Casi inmediato de darme cuenta de esto, el ruido cesó y una aparente calma reino por unos breves instantes. Mi reloj marcaba las 3:31am y fracción.

Y entonces, otro suceso comenzó a inquietarme. Las aves que tengo de mascotas (una simpática lorita y una pareja de catitas australianas) y que tienen sus jaulas a un lado de mi habitación, comenzaron a emitir furiosos y desesperados gritos que se prolongaron por cerca de un minuto, para luego permanecer en el más absoluto silencio.

Sinceramente esto último me dejó muy preocupado ¿Por qué tenían susto las aves? Ni siquiera podía imaginarlo. Muy extrañado me levante de la cama, pensando en ir a darle un vistazo a las jaulas. Cuando mi reloj marcaba las 3:33am y algunos segundos, comprendí todo lentamente.

Primero parecía un suave temblor, así que espere tranquilo a que terminase. Quienes me conocen bien, saben que no les temo a los sismos, puesto que se trata de cosas tan naturales como el viento, la lluvia o la nieve. Pero eso sí, siempre les he tenido mucho respeto, porque a la madre naturaleza nunca hay que mirarla en menos.

La madre naturaleza puede ser como una mujer hermosa y tierna en ocasiones, y en otras como una mujer malvada y vengativa, que se desquita con nosotros por el mal que le hacemos al planeta, destruyéndolo lentamente.

Así que los primeros segundos mantuve la calma. Mi reloj marcaba las 3:34am cuando comenzó el infierno.

El suave movimiento, se transformó en una horrenda sacudida, que me movía de un lado a otro. Pero lo más inquietante, era que cada vez se ponía más fuerte y parecía que nunca iba a terminar.

Luego comenzaron a caer todas las cosas de mis estanterías. Entonces me dí cuenta que no era un simple temblor, sino un terremoto, el más fuerte terremoto que he sentido en mi vida.

Mis colecciones de CD y DVD parecían llover sobre mi cuerpo. Mis dos bibliotecas parecieron cobrar vida y ante mis ojos volaban las novelas de Curtis Garland, Ralph Barby, Silver Kane y tantos otros autores, que han llenado mi vida de aventuras.

El ruido continuaba cada vez más fuerte. Luego vino el corte de luz, mi preocupación se convirtió en miedo y no me avergüenza reconocerlo, vivir un infierno y además a oscuras es algo que no se lo doy a nadie.

Un escalofrío empezó a recorrer mi cuerpo, pensando que nuestra casa quizás no resistiese el terremoto, y la perspectiva de que mi familia y yo podríamos quedar enterrados vivos bajo partes de nuestro propio hogar, me producía un enorme dolor estomacal.

Desde mi habitación escuchaba como por el resto de la casa se rompían objetos, era un cocktail de ruidos variados: cuadros, vasos, platos, botellas, vidrios, etc... El sudor recorría mi cuerpo y sentí un miedo mayor que cuando leí completo el libro Volterror de Lou Carrigan.

Y la cosa parecía no tener fin, cada vez más fuerte, cada vez más implacable.


CONTINUARÁ…